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MANO DE OBRA EXTRANJERA, MÁS QUE UNA NECESIDAD PARA JAPÓN
Una propuesta de la Federación de Organizaciones Económicas de Japón
Por: INOUE Hiroshi.
Vice Director de la Oficina General de Administración
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En el mes de febrero del año 2003, la Federación de Organizaciones Económicas de Japón hizo una propuesta pública, con un enfoque nuevo y futurista, en la cual Japón debería de aspirar a convertirse en una sociedad con "desborde de vitalidad y atractivos". Es aquí donde se propone una sociedad con un "dinamismo diverso" pero que viéndolo desde ese mismo punto de vista, nace como consecuencia el tema de cómo el trabajador extranjero podría ser aceptado por la sociedad japonesa y de que manera demostraría sus conocimientos. El problema de la manera cómo debería aceptarse a los extranjeros hizo que se realice una nueva y más minuciosa investigación, propuesta que fue establecida en el mes de abril del año 2004.
Japón hasta ahora y basado en su estructura de sociedad homogénea, fue una sociedad que se creo y desarrollo gracias a su capacidad de producción y consumo en gran escala. Sin embargo, hoy en día, en pleno proceso de desarrollo y avance acelerado de la globalización, todo Japón deberá mejorar en su poder de creación y valor agregado, para así poder suplir y responder las necesidades y demandas de productos y servicios a nivel mundial. De no ser así, esto causaría que Japón llegue a un punto en donde perdería su poder competitivo.
Viéndolo desde este punto de vista, la necesidad de aceptar extranjeros es cada vez mayor y esencial.
Japoneses y extranjeros enlazados de manera reciproca con "simpatía y confianza", edificando una "sociedad multicultural y cooperativa", brindando las posibilidades a los trabajadores extranjeros y a sus respectivas familias un ambiente donde puedan vivir y desenvolverse así como también para los mismos japoneses los cuales vivirían en una sociedad mejorada gracias a todo los aportes que estos extranjeros puedan contribuir, lo cual daría como resultado una sociedad japonesa mejor.
En el Japón actual, cada 4 ciudadanos japoneses aún en actividad tienen que mantener a 1 anciano y para el año 2025, 1.5 ciudadanos japoneses tendrán que mantener a 1 anciano. Es en este punto donde de manera pesimista y negativa se piensa que los trabajadores extranjeros vendrían para contribuir y a su vez suplir el descenso poblacional. Manera de pensar que la Federación de Organizaciones Económicas no comparte pero que obviamente y debido al aumento de ancianos y la disminución de la población que resultan en el aumento de las contribuciones de personas aún en actividad, podrían ser aliviados mediante la elevación de la producción y la competitividad. Persistiendo así y sustentando el concepto de crear con "dinamismo diverso" una sociedad económicamente sólida, motivada positivamente por la búsqueda de Japón de los diversos conocimientos que poseen los extranjeros.
En consecuencia, los ciudadanos japoneses irían adquiriendo mayor sentido y mejorando su actitud para con los trabajadores extranjeros que vienen al Japón (dekaseguis), los que además están definidos de manera inapropiada ya que en la realidad y tomando como núcleo a los trabajadores descendientes de extranjeros (nikkeis), cada vez mas deciden a quedarse y residir.
Lo más lamentable de todo este asunto es que la política de aceptación de los trabajadores extranjeros por parte del gobierno japonés y la actual realidad, no es tomada muy en serio.
Por ejemplo, si pensamos desde el punto de vista nikkei, el gobierno japones aceptó a los nikkeis basándose en la descendencia japonesa y otorgándoles visas de residencia sin haber hecho ningún preparativo previo. El hecho de ser nikkei demostró en la realidad que tanto su cultura, costumbres, idiomas y religiones, son de extranjeros.
Visto desde el trabajo y la educación de los niños nikkeis, surgieron una serie de fricciones que muchas veces derivaron en serios problemas, varios relacionados con los derechos fundamentales de las personas.
Los sistemas de jubilación y seguros de salud también fueron inadecuados.
En todos estos puntos el gobierno japonés debería de reflexionar al respecto.
En Australia, mientras los inmigrantes extranjeros están residiendo, se les va guiando de la mejor manera, dándoles soporte en cuanto a vivienda, enseñanza del idioma ingles, llegando a tener un nuevo ritmo de vida sin obstáculos y con las mejores condiciones. Mientras que en Japón aun no se puede aplicar
un sistema de soporte a los extranjeros, aunque se puede prever que en los próximos años, organizaciones no gubernamentales y también los gobiernos regionales ya están interesándose para un futuro. Sin embargo, no esperemos que el gobierno central se encargue de todo, son los mismos extranjeros a quienes también les compete, para lo cual es necesario el propio esfuerzo y la cooperación que todo esto implica.
Para esto y como primer paso principal e importante, es el aprendizaje del idioma japonés, el no entender el idioma japonés es no entender tampoco a los ciudadanos japoneses ni al Japón.
En Japón podemos encontrar una variedad de restaurantes que ofrecen comida de todas partes del mundo y nosotros como japoneses realmente disfrutamos a nuestro gusto de esta comida. Pero algo que es realmente extraño es el hecho que no nos interesa ni tampoco nos acercamos hacia los extranjeros que vienen para trabajar o estudiar, esta es una actitud que tenemos que corregir. Pienso además que los extranjeros que vienen a Japón los cuales sin apegarse tanto a sus costumbres, deberían de aprender de Japón todo lo que deben de saber en la medida de lo posible, reconociendo la diversidad y así convertirse en personas mas cosmopolitas.
Traducción: Renzo Taira
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